‘Amar la palabra y escribir con dignidad y alegría’, la invitación de María del Carmen Álvarez Cordero

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“El internet y las máquinas no hacen más listos a los niños, al contrario, les reduce la posibilidad de la búsqueda y la libertad de movimiento”, María del Carmen Álvarez Cordero, escritora.
Virginia Bautista

CIUDAD DE MÉXICO.

Amar la palabra y escribir con dignidad y alegría. Esta es la invitación que hace la especialista María del Carmen Álvarez Cordero en su libro Cantos, niños y rayones (Tiempo Imaginario), en el que propone 17 dibujos y 24 canciones que guían a los pequeños por la parte mecánica de la escritura hasta crear su propia letra.

La idea es que los rayones y sus cantos permitan que los niños disfruten desde temprana edad la magia de escribir a mano y expresar su decir, sus sueños y sentimientos”, afirma la licenciada en Educación Preescolar y Guía Montessori en entrevista con Excélsior.

El libro sugiere ejercicios para antes de la escritura propiamente dicha, lo que se llama pregrafismo. Son trazos que no forman letras, sino los patrones motores en el cerebro. Son los movimientos que deben hacerse para crear las letras y los números de todo tipo de manera correcta”, explica.

Quien posee un máster de Promoción de Lectura en Castilla La Mancha detalla que los dibujos y las canciones, incluidas en un disco compacto, están pensados de manera lúdica. “Entrelazan la letra, la música, el canto y el trazo, y esto hace que los dos hemisferios del cerebro se unan. Se trabaja en el movimiento de la mano y en la capacidad del lenguaje”.

Señala que el pequeño volumen de 91 páginas está dirigido a los maestros de educación preescolar y primeros grados de primaria, así como a los padres de familia, “que en este momento de confinamiento por la pandemia son pieza clave en la educación de sus hijos de 2 a 6 años”.

El objetivo “es que los acompañen en la realización del garabato espontáneo hasta el trazo preciso, y desde el dibujo amplio hecho en el aire, el suelo o la pared hasta el signo pequeño trazado en una hoja de papel”.

Quien cursó el diplomado en Bibliotecas Escolares y Sociedad, de la Organización de Estados Iberoamericanos, agrega que en la primera parte se sugiere que los niños hagan dibujos libres al compás de la música y las canciones.

 

Está pensado para que vayan progresando. Pasan de los trazos sencillos a los más difíciles, los que tienen muchas direcciones. Las canciones integran conceptos como arriba-abajo, izquierda-derecha, pequeño-grande”, añade.

Indica que la segunda parte del título está formada por los 17 dibujos, “a los que hemos llamado rayones”, a partir de los cuales se hacen los ejercicios de pregrafismo. “Requieren una mayor precisión en el trazo, pero facilitarán la ejecución posterior de las letras y los números”.

Detalla que aquí se explican las características de estos rayones, su estructura, la secuencia en que se presentan, los cantos que los acompañan con sus respectivas partituras, así como la forma de ejecutarlos.

En la tercera parte proponemos otras canciones para acompañar y complementar las actividades de pregrafismo”, apunta la autora de libros como Pequeños lectores, escritores y poetas y Tijereteando.

Subraya que procuró que las letras de los cantos no tuvieran diminutivos. “Hay unas sobre el campo, la ciudad, el mar, y otras sobre la vida cotidiana. Los niños más grandes pueden inventar sus propias canciones”.

Álvarez Cordero recomienda a las madres que, para proteger la creatividad y la imaginación de sus hijos, no permitan que se acerquen a los aparatos tecnológicos hasta después de los seis años.

En medio de tanta tecnología, lamentablemente desde muy pequeñitos ya manejan los aparatos. Es importante que se sepa que el cerebro crece por el uso de la mano y que es vital usarla; ahora se necesita más que nunca practicar la escritura a mano.

El internet y las máquinas no hacen más listos a los niños, al contrario, les reduce la posibilidad de la búsqueda y la libertad de movimiento. Al menos hay que cuidar que no sean adictos o dependientes. Hay que protegerlos”, advierte.

La promotora comenta que el método de Cantos, niños y rayones es el resultado de 20 años de trabajo de investigación y observación directa con los niños, por lo que permanece vigente. Los interesados pueden solicitarlo directamente al correo de la autora (mcalvarezcordero@gmail.com).

 


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