Brutalidad policial desata furia en Chile; muerte de malabarista

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AFP y Reuters

SANTIAGO.

Más de un millar de personas protestaron en Santiago ayer en repudio a la muerte de un malabarista ultimado a tiros por un policía en la localidad de Panguipulli, en el sur de Chile.

La protesta fue convocada en redes sociales por movimientos de artistas callejeros bajo el lema “El arte callejero no es delito” en la plaza de la comuna de Ñuñoa, en repudio a la muerte de Francisco Martínez, un joven malabarista que el viernes fue abatido por al menos cuatro disparos de un policía en Panguipulli.

En la plaza se reunió el grueso de los manifestantes, que levantaron barricadas mientras otros cientos protestaron desde calles aledañas.

La Policía se enfrentó a los manifestantes con gases lacrimógenos y carros lanza-agua, en incidentes que se extendieron hasta la noche y que desafiaron la restricción de reuniones masivas que existe en Chile por la pandemia del covid-19.

La muerte de Francisco Martínez provocó diversas muestras de indignación en redes sociales y la furia de cientos de pobladores de Panguipulli, que incendiaron la Municipalidad y otros edificios públicos en medio de las protestas que se desataron el viernes.

El hecho ocurrió cuando Francisco fue abordado por tres policías para un control de identidad. El joven se negó y comenzó una discusión en medio de la cual uno de los agentes le disparó a los pies en advertencia. Se abalanzó contra el policía, que volvió a dispararle, provocándole la caída al suelo y posterior muerte, según imágenes difundidas en redes sociales y medios de comunicación.

“Esto es algo que nos afectó a todos. A mí como madre me afectó mucho, ese joven nunca hizo daño”, dijo María Angélica Alcapán, madre de familia.

El policía autor de los disparos fue detenido y trasladado ayer a un tribunal de Panguipulli, donde se determinó que “el imputado quedará detenido” hasta el lunes, cuando la Fiscalía presente cargos en su contra.

El alcalde de Panguipulli, Rodrigo Valdivia, manifestó a medios locales que Francisco era “una persona pacífica” que se encontraba en situación de calle. La policía justificó el uso del arma en “legítima defensa”.

El ministro del Interior, Rodrigo Delgado, ordenó una investigación profunda y condenó los incendios en edificios públicos.

“Lamentamos profundamente que un operativo policial termine con la muerte de una vida humana”, dijo Delgado en Santiago.


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