De la amistad

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Comercialmente se ha denominado este día como el del amor y la amistad. Van unas líneas de análisis publicadas aquí sobre el tema: La tipología de Aristóteles de la amistad tiene una correlación con la cronología del ser humano: interés, placer y utilidad. El infante no sobrevive sin el interés de sus padres; el joven no encuentra, sin el otro (al menos con su imagen) su placer; el adulto y el viejo no logran sin el otro la utilidad en su consolidación social. La amistad perfecta, la que se sustenta en compartir y crear conocimiento y la estética, implica erudición, de ahí que el mismo Aristóteles las considera como “extraordinarias, porque hombres así hay pocos”. Esto lleva a que la amistad entre los seres humanos está mediada por el interés. En aras de la corrección política del siglo XXI habría que usar esta sustitución de “hombres” por “seres humanos” en la definición de Aristóteles. De ese interés viene el adjetivo interesante: “Que interesa o que es digno de interés”. Cuando en una relación de amistad una de las partes deja de “interesar” o ser “digno de interés”, la amistad cede, se vuelve laxa, lejana en el tiempo y el espacio. Quizá no desaparece, pero no se refrenda en la cotidianidad. El día a día, es para los amigos que comparten la dignidad de interés. Los otros, van quedando en el camino, el espacio y el tiempo. Son, todos, por supuesto, parte de la historia y consciencia de cada uno. Pero, que sí vale, ya no del presente (Lecturas, EL DEBATE, 29/May/2016).

DE LEALTAD 

La lealtad es una cualidad en las relaciones entre los seres humanos. Es una forma de cumplir con fidelidad las reglas de un trabajo, un proyecto en común, un sentimiento. Van tres ámbitos donde se puede exponer: Primero, en las ideas o acción política, la lealtad es a un grupo, un líder o un proyecto. Por ejemplo, los alumnos de una escuela económica son leales a los principios doctrinarios de la teoría enarbolada, más que a un profesor en particular. En el psicoanálisis los seguidores de Freud le fueron leales, al principio. Jung, por ejemplo, sintió que él tenía otra forma de analizar el inconsciente y decidió rectificar los postulados freudianos. Igual es el caso de Lacan y muchos otros. Sin embargo, muchos estudiosos del psicoanálisis siguen ortodoxamente la teoría de Freud.

Segundo, en el campo de las relaciones amorosas, el contrato de lealtad llega a su punto más álgido, en la acción social, en el momento que se decide formar una familia. Y tercero, en la amistad, la lealtad tiene que ver con seguir un código de presencia. Un amigo puede no estar cotidianamente, pero se espera que esté cuando es solicitado o llamado para un apoyo, cualquiera que éste sea.

DE EFICIENCIA

Esto nos lleva al principal elemento que tiene la lealtad: eficiencia. El diccionario de la RAE la define así: “Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado”. La lealtad es eficiencia. Un empleado que no es eficiente, no es leal. Por más que diga “sí señor”; “son las horas que usted diga”. Eso no es eficiencia, eso es zalamería, engaños, tonterías. En una relación política, de pareja o compañeros, la lealtad se demuestra cumpliendo el convenio. Cada uno debe proveer lo que el otro requiere. Cada parte debe cumplir lo convenido, sentimental y económicamente. Igual, un político o empresario que tienen un colaborador no recibirá lealtad si él no se encarga de proveerlo con la remuneración pactada. Del mismo modo, un colaborador no es leal sino tiene la capacidad de conseguir el efecto que su jefe desea.

En la amistad, es igual. Ningún amigo va a conservar a otro, si el amigo no es eficiente en estar y compartir con los otros amigos. En el momento que la eficiencia es sólo de un carril, la amistad cede. Los amigos se conservan porque las lealtades se basan en eficiencia de cada uno. Si un amigo sigue consumiendo alcohol, como en otras épocas de la amistad, llega un momento en que se le deja de frecuentar, porque ya no es eficiente para los otros.

PÁRRAFOS: DE INCONDICIONALIDAD,  FIDELIDAD Y GRATITUD

Van unos comentarios: Primero, en muchas ocasiones la lealtad es confundida con incondicionalidad. Pero, ésta sólo existente de los padres a los hijos, inclusive ni siquiera necesariamente al revés. Segundo, la lealtad sí es agradecimiento y gratitud. Se debe reconocer el beneficio obtenido, pero también, la eficiencia prestada. Es la manera de volver, en el futuro, a reencontrar a un amigo. Tercero, la fidelidad es también consustancial al momento de lealtad, su incumplimiento lastima las relaciones. Finalmente, ninguna de las tres debe considerarse implícitas en las relaciones. Cuando mucho, reconocimiento y recuerdo a eficiencias pasadas (Lecturas, EL DEBATE, 7/Ago/2016).


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