El abrazo de Acatempan 200 años; las versiones sobre el encuentro

Comparte esta noticia

ROBERTO rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO.

El proceso de independencia de la Nueva España de la corona española estuvo envuelto en un complejo vaivén de movimientos, liderados por distintos personajes en diferentes momentos. Más allá de sus ideales, estos personajes dieron forma a una nación independiente.

El fusilamiento de José María Morelos, en diciembre de 1815, propició la dispersión del movimiento independentista. En ese momento, los hermanos López Rayón, Guadalupe Victoria, Pedro Ascencio y Vicente Guerrero tomaron las riendas del movimiento insurgente.

Juan Ruiz de Apodaca llegó en 1816 como nuevo virrey a la Nueva España, mismo que permaneció cinco años al cargo. Estableció perdonar a todos los revolucionarios como estrategia política para combatir la insurrección.

Apodaca indultó a los insurgentes, convirtiéndolos en soldados del rey y ofreciéndoles tierras, además de fuero militar. Ignacio López Rayón, Andrés Quintana Roo y Leona Vicario están entre quienes aceptaron el indulto. A pesar de ello, la insurgencia se vio reducida a pequeños grupos divididos, de los que Guerrero era el líder con mayor presencia, sobre todo en el sur del país entre 1817 y 1820. Con una notable superioridad militar, el ejército realista combatió a las guerrillas que se negaban a rendirse.

La sublevación en Sevilla del coronel Rafael del Riego obligó a Fernando VII a restablecer la Constitución de Cádiz, por lo que, la Constitución entraba en vigor en todos los territorios pertenecientes a España, situación que fue mal vista por la aristocracia y la Iglesia.

EL ABRAZO Y SUS VERSIONES

En la iglesia de la Profesa en la Ciudad de México, tuvo lugar una reunión conspirativa encabezada por Matías de Monteagudo, con la finalidad de desconocer la Constitución de Cádiz y conseguir autonomía de España. Se nombró a Agustín de Iturbide comandante en Jefe de los Ejércitos del Sur, con la consigna de combatir a Guerrero en la Sierra del Sur.

Iturbide era un destacado militar que años atrás había combatido con éxito a la insurgencia. En 1813, derrotó a las fuerzas de Morelos en Valladolid, pero en 1816 fue acusado de malversación de fondos y abuso de autoridad, por lo que fue destituido de su cargo como coronel y posteriormente sometido a juicio, del que resultó absuelto retirándose por completo a la vida civil. En 1820 aceptó la invitación del virrey Apodaca para pelear contra las tropas de Guerrero.

Después de protagonizar una serie de escaramuzas, con un ejército mayormente superior, el ejército realista fue derrotado en Zapotepec por las fuerzas de Guerrero el 2 de enero de 1821. Por ese motivo, Iturbide escribió una carta a Guerrero el 10 de enero con la finalidad de concretar un acercamiento para proclamar la independencia.

La respuesta llegó diez días después. En su carta, Guerrero se inclinó por la independencia de América; hizo referencia a las condiciones en que habían vivido los nacidos en la Nueva España hasta ese momento. Además, reafirmó su inclinación política hacia la Constitución de Apatzingán, proclamada por Morelos en 1814, desconociendo la Constitución de Cádiz y las Cortes de España.

La contestación de Iturbide, fechada el 4 de febrero, es el primer antecedente que presupone la existencia de un abrazo entre ambos jefes militares. Las palabras textuales del realista fueron: “Estimado amigo: No dudo darle a usted este título, porque la firmeza y el valor son las cualidades primeras que constituyen el carácter del hombre de bien, y me lisonjeo de darle a usted en breve un abrazo que confirme mi expresión”. En el mismo texto, Iturbide propuso una reunión con Guerrero, situándose en un inicio en Chilpancingo.

Al respecto, el historiador Carlos María de Bustamante escribió en 1846 que la consecuencia de la correspondencia entre Iturbide y Guerrero fue una entrevista que éstos sostuvieron con el ánimo de establecer un pacto libertario. Por su parte, Lucas Alamán mencionó que, al no confiar Guerrero en Iturbide, comisionó a José Figueroa, confiriéndole las facultades necesarias para negociar con los realistas, por lo que, niega la existencia de reunión alguna entre ambos militares.

Según versiones de diversos historiadores, la reunión tuvo lugar el 10 de febrero de 1821 en Acatempan, una comunidad ubicada al sur de lo que hoy es el Estado de México, donde los jefes de ambos ejércitos se fundieron en un abrazo amistoso para con ello terminar con poco más de diez años de lucha armada.

El primero en mencionar el hecho fue Lorenzo de Zavala en su Ensayo histórico de las revoluciones de México, publicado en 1831, donde sostiene la versión de una reunión entre las fuerzas militares al mando de Iturbide y Guerrero, durante la cual mantuvieron un breve diálogo para después, entre lágrimas, fundirse en un abrazo. Aunque no se precisa el lugar y fecha del encuentro, sólo se menciona que se efectuó “en un pueblo del Estado de México”. Zavala aseguró que el mismo Guerrero le narró los hechos.

La interrogante histórica gira en torno al supuesto abrazo que se dieron Iturbide y Guerrero, situación que ha sido objeto de estudio durante estos 200 años. Algunos historiadores concluyen que el abrazo sí sucedió y lo marcan como un parteaguas en la consumación de la Independencia.

A finales del siglo XIX, la publicación de Leyendas históricas de la Independencia, Tomo VI: Guerrero donde el historiador Ireneo Paz narra a detalle cómo Iturbide y Guerrero se encontraron en Acatempan y ambos personajes se extendieron los brazos en medio de un ambiente de desconfianza. Uno de los primeros relatos que menciona el suceso se fortaleció dentro de la voz popular.

Tal es el caso de José María Lafragua que escribió la primera biografía sobre Vicente Guerrero en 1946, en la que, sin mencionar dato alguno sobre el abrazo, señala a Acatempan como el sitio donde tuvo lugar el encuentro entre insurgentes y realistas.

Apoyado en un informe militar del capitán realista Tomás Cagjigal, con fecha del 18 de marzo de 1821, dirigida a José Gabriel de Armijo, el escritor Ernesto Lemoine ofreció en 1963 una versión de los hechos totalmente diferente al señalar que el primer encuentro entre Iturbide y Guerrero tuvo lugar en la población de Teloloapan, hoy estado de Guerrero, el 14 de marzo de 1821.

El suceso conocido como Abrazo de Acatempan es una herencia parte del imaginario colectivo, que ha abrazado a la consumación de la independencia con romanticismo y coherencia histórica en el afán de lograr una identidad nacional.

LA PRENSA DE LA ÉPOCA

La prensa jugó un papel determinante durante el periodo conocido como Virreinato; el primer periódico impreso en aparecer fue La Gaceta de México, que se publicó, en su primera etapa, desde 1784 hasta 1809, de la mano de Manuel Antonio Valdés. Su segunda etapa, bajo el nombre de Gaceta del Gobierno, concluyó en septiembre de 1821.

También, El Diario de México se fundó el 1 de octubre de 1805 por Jacobo Villaurrutia y el escritor Carlos María de Bustamante, con destacados personajes como Francisco Sánchez de Tagle, Andrés Quintana Roo y José Joaquín Fernández de Lizardi.

Una vez iniciada la guerra de Independencia, apareció en Guadalajara El Despertador Americano, del que sólo se publicaron siete números. Al mismo tiempo circularon diarios antagónicos al movimiento independentista como El Español o El Centinela Contra los Seductores.

De 1812 a 1820 se imprimieron una gran variedad de periódicos en la Nueva España como Correo Americano del Sur, El Pensador Mexicano, o El Boletín de la División Auxiliar de la República Mexicana.

Diversos diarios circulaban en la Nueva España durante los acercamientos entre los ejércitos de Iturbide y Guerrero, entre ellos el Semanario Político y Literario, mismo que, en su versión del 28 de febrero de 1821 publicó un decreto mediante el cual se autorizaba la reimpresión de la Constitución española, así como la circulación de los diarios de las cortes y gacetas oficiales del gobierno.

Al mismo tiempo, daba la noticia de que el 18 de febrero, Iturbide informó al virrey sobre la entrega de mil 200 hombres armados del ejército de Guerrero a su disposición. Según la publicación, Iturbide pidió no indultar a dichos hombres.

 

 

Visita nuestra Última hora


Comparte esta noticia
Scroll to Top