Incógnitas políticas

Comparte esta noticia

Dentro del escenario político actual, las cosas están tan turbias que saltan grandes interrogantes que una vez disipadas, seguro habrá muchos sorprendidos y también muchos decepcionados. Veamos algunas:

Una de ellas se centra en la definición de la candidatura de Morena para la alcaldía de Culiacán, donde se dejó libre el registro para que se apuntara todo el que quisiera.

Como ya hemos visto, muchos morenistas que resultaron favorecidos en el 2018 por el voto ancla de AMLO, ahora resulta que en verdad se la han creído y ya se sienten todas unas personalidades de la política con méritos y experiencia suficientes para aspirar (y algunos hasta para exigir) a ser tomados en cuenta. De los 12 que se inscribieron, muy pocos son quienes garantizan ser competitivos por su cercanía con la gente, estructura operativa y verdadero trabajo social. Sin embargo y como pasa en todos los partidos (por más que lo disfracen), será en este caso su gran elector mesiánico quien decida con qué carta competirán por la capital del estado. La incógnita básica es por supuesto en quién caerá tal designación, pero más relevante aún es descifrar qué hará o cómo lo tomará Gerardo Vargas si no es el elegido. ¿Se disciplinará como lo hizo con la candidatura a gobernador? ¿Se irá por una opción partidista alterna? ¿Jugará a ser un factor de peso para boicotear un proyecto en particular? Ya pronto lo sabremos.

Otra de las interrogantes surge en el PRI, donde su abanderado Mario Zamora tiene ante sí la ingente tarea de restañar las heridas que ha dejado la designación de las candidaturas a diputados y alcaldes. La interrogante que más carcome a los priistas es si durante la campaña se dejará sentir fuego amigo o, cuando menos, simulación y desgano. Lo que está claro es que Mario Zamora necesitará de mucho oficio político para evitar que estos elementos le jueguen en contra en su campaña. Por lo pronto, parece haber empezado con el pie derecho al tomar una decisión muy inteligente, al haber designado a Jesús Valdés y a Gloria Himelda Félix como sus brazos operativos en la contienda. La otra duda que surge, derivada precisamente de esta decisión, es saber hasta dónde estos dos experimentados y valiosos priistas tendrán cancha libre para hacer su trabajo, sin que en ello interfieran o se les atraviesen (como suele suceder) aquellos que siempre se dicen ser los “más cercanos” al candidato.

Otra interrogante se presenta por los rumbos de Movimiento Ciudadano, donde están a la espera de conocer el impacto final que tendrá la belicosa estrategia que decidió implementar el expriista Sergio Torres. De entrada esto puede resultar mediáticamente muy impactante, pero eso no necesariamente significa que vaya a ser rentable, sobre todo con un electorado cada vez más pensante que lo que menos quiere es ver a los mismos de siempre conduciéndose como siempre, es decir, con esos bochornosos espectáculos donde a falta de propuestas e ideas, solo queda el ataque y la denostación. Será interesante verlos confrontarse en los debates, los cuales esperamos además no sean tan acartonados y rígidos para que nos permitan palpar las debilidades y potencialidades de los candidatos.

Una incógnita más será descifrar el papel que jugarán los nuevos partidos políticos. ¿Contenderán para ser competitivos con autonomía y rentabilidad o solo servirán de comparsa para lograr mantener el registro? Esto dependerá indudablemente de la capacidad y trabajo que demuestren quienes están al frente de dichos institutos, ya que ahora tienen ante sí la gran oportunidad de demostrar que quieren hacer las cosas distintas, erigiéndose como opciones frescas para revertir la enorme desafección política que priva hoy en día entre el electorado. Hasta el momento el único partido que falta por configurar su estructura estatal y definir su esquema de trabajo es el partido Fuerza por México, de quien sabemos eligió con sumo cuidado al que será su líder en la entidad.

UNA INTERROGANTE MÁS.- Pero esta vez no es sobre el proceso político-electoral, es más bien a las autoridades de salud: ¿Por qué no incluyeron en la primera fase de vacunación contra el COVID-19 a los trabajadores municipales de aseo y limpia que se encargan de la difícil tarea de recoger la basura? Si bien es muy justificable que en la primera etapa haya sido considerado el personal médico, igual de necesario debió ser incluir a estos trabajadores que siempre son los olvidados y que, en medio de la pandemia, llueva o truene, han seguido haciendo su trabajo recogiendo los residuos de nuestros hogares entre los que va mucho material contaminado.


Comparte esta noticia
Scroll to Top