Revisa Semarnat convenio con Sea Shepherd en hábitat de vaquita marina

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Ernesto Méndez

CIUDAD DE MÉXICO

La Semarnat anunció que el convenio de colaboración con Sea Shepherd se encuentra en revisión, luego de la colisión entre un barco de la organización conservacionista y una embarcación menor que invadió la “Zona de Tolerancia Cero” de la vaquita marina, el pasado 31 de diciembre, que dejó como saldo un pescador muerto y uno más lesionado.

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En un comunicado de prensa, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), destacó que se tiene un proyecto de acuerdo para ser firmado entre las autoridades y Sea Shepherd.

“En el que se establece un objeto más amplio, no sólo la recolección de redes abandonadas, sino acciones para la preservación de la vaquita marina y la Totoaba… pero define más claramente las limitaciones de la actuación de la organización. Se busca ser claros, los actos de vigilancia e inspección solo le corresponden al Estado mexicano”, indicó.

Sea Shepherd mantiene desde 2015 la “Operación Milagro” en el hábitat de la vaquita marina, en apoyo del Gobierno de México, con recorridos en sus barcos para levantar “redes fantasma” colocadas de manera ilegal por pescadores furtivos que buscan capturar el pez Totoaba, conocido como la “cocaína del mar”, por su alto valor en el mercado negro de China.

Hasta la fecha, la organización internacional retiró más de mil redes prohibidas del Alto Golfo de California, que le han valido agresiones con armas de fuego, bombas molotov y piedras contra sus barcos, en donde viajan inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y elementos de la Secretaría de Marina (Semar), con el fin de inhibir actividades ilícitas.

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De sus propios recursos, Sea Shepherd paga la operación de los barcos, combustible y tripulación, en momentos en que todo el sector ambiental mexicano sufre de recortes a su presupuesto, que les impide cubrir los viáticos a inspectores y gasolina para camionetas y embarcaciones.

Desde marzo de 2019, la Profepa no tiene siquiera instalaciones en el Puerto de San Felipe, Baja California, luego de que un grupo de “totoaberos”, incendió el predio que utilizaba como oficina en represalia porque marinos hirieron a un pescador furtivo que ahora se encuentra esperando sentencia en el penal federal de Hermosillo, Sonora.

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*brc


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